Dicha situación expone a personajes únicos e irrepetibles de ironía, la irreverencia y el humor negro. Curiosamente ésta edición no es tan “Grinch”, algo está pasando porque los que lo son tiene una especie de regresión y nostalgia por lo que alguna vez significo la Noche Buena o La Navidad.

Cómo entender el significado de ser mexicano si somos “unos hijos de la chingada”; es la conquista sobre la conquista. Un hombre contrariado y con dudas que lo condena en una cartografía del pasado histórico en el gran suceso donde se somete al pueblo mexicano en la confrontación con el hombre extranjero para convertirse en el hombre mestizo.

Silvia Ortega Vettoretti y Ginés Cruz nos proponen dos visiones diferentes de gran calidad de una misma dramaturgia pero logran mostrarnos temáticas relacionadas entre sí en contextos diferentes facilitando una visión teatral de gran calidad en conjunto. No se hubiera logrado el resultado final de la propuesta escénica sin las actuaciones de Sonia Franco y Pablo “Pato Marín al hacer un gran trabajo actoral de transmutación.

“Si los políticos tuvieran la mitad de dignidad se sacarían los ojos”. La mirada fija en la profundidad del Ser Humano, cambiante, que delata una personalidad múltiple en la condición innata de su propia existencia ante la lucha constante del “Deber Ser” en la oscuridad y luz de su camino. La pregunta que fisura el alma, y la pregunta con “aparente” respuesta: ¿Cuál es el secreto de tu felicidad?